domingo, 26 de abril de 2009

El tiempo sin zapatos

El tiempo nos muestra caras que no queremos conocer, el tiempo oculta máscaras y llena vacíos con vicios, el tiempo camina sin zapatos y cuando menos pensamos nos damos cuenta de lo mucho que hemos recorrido sin dejar huellas. ¿Qúe tan importantes son los zapatos para el tiempo?, digo zapatos refiriéndome a ese sonido que hacen los zapatos cuando los llevamos puestos al caminar, sin embargo no me refiero a lo físico, si no a la interioridad que deja ese sonido en nuestras mentes, es como cuando alguien camina descalzo no nos damos cuenta de sus pasos, por eso nos asustamos al encontrarnos en medio del corredor de la casa a alguien por ejemplo, pues no lo percibíamos. En cambio, cuando alguien lleva tacones, botas, tenis, sandalias, sin importar el tipo de zapato, siempre hace sonidos, ese sonido nos despierta sentidos, el de percibir. El tiempo muchas veces se convierte en un ser sin zapatos, a eso me refiero, muchas veces caminamos y no nos damos cuenta de que está, que sigue pasando y que sigue contando en nuestras vidas, es así como cuando alguien se va, cuando algo se esfuma, cuando una etapa termina que nos ponemos a pensar, en lo mucho que el tiempo marca, en las costumbres que nos dejó plasmado y que necesariamente hay que intentar dejar atrás. El tiempo no debería marcar costumbres, el tiempo debería caminar siempre con zapatos para darnos cuenta en el momento en que se los va a quitar para que el impacto de su pérdida no fuera como un frenesí sin sin sonrisa.